CFD son unas siglas derivadas del idioma inglés que significan contratos por diferencia (Contract For Difference). Consisten en un tipo de operaciones muy extendidas en el Trading entre pequeños inversores.  

¿Por qué se han vuelto tan populares? Porque debido a su funcionamiento, no es necesario adquirir los activos reales del mercado, por eso resultan más baratas. 


¿Qué es un CFD en bolsa?

Cuando hablo de CFD en bolsa me estoy refiriendo a unas herramientas financieras, unos contratos que se establecen entre dos partes: el inversor y el intermediario. A través de este acuerdo, lo que se adquiere no es el activo subyacente, sino la diferencia de precios entre la entrada a la operación y la salida.  

Al operar con CFD, el intermediario se compromete a pagarte la diferencia entre el precio de entrada y salida (o cobrarte, si la operación cierra de manera negativa para ti). Por supuesto, también incluye una comisión por la apertura y el apalancamiento.

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¿Cómo funcionan los CFDs?

Si te interesa hacer trading con CFD, tienes que saber que éstos funcionan como derivados financieros: te permitirá especular sobre cómo se moverá el precio de un activo durante un periodo de tiempo. 

Por ejemplo, si crees que las acciones de Netflix subirán, puedes comprar contratos CFD al alza. Cuando cierres la operación, se te abonará un beneficio proporcional al aumento de ese precio. 

De igual manera, puede hacerse a la baja. Si piensas que habrá un retroceso en las acciones de Tesla, vende CFDs de la compañía (al ser contratos por diferencia, no necesitarás poseer esas acciones) para recomprarlos al bajar el precio. 

Por lo tanto, una vez que abras un contrato CFD, tendrás la opción de cerrar tu posición siempre que lo creas conveniente. Eso sí, debe existir una contraparte dispuesta a comprar o vender, pero eso está prácticamente asegurado. 

Por último, cuando cierres la operación recuerda que tendrás que hacerte cargo de las comisiones antes de conocer tu resultado final. 

¿Cuánto dura un CFD?

En principio, un CFD puede durar todo el tiempo que quieras. Sin embargo, a efectos prácticos los CFD son operaciones típicamente intradías, abiertas y liquidadas en un corto margen de horas.   

Esta es una de las ventajas que comentaré a continuación, además de explicarte que las comisiones por apalancamiento pueden ser demasiado altas para tus intereses. ¿Necesitas saber más? Sigue leyendo. 

Precios de un CFD

Cuando compras y vendes estos contratos, el precio depende del CFD y del trader. De hecho, podrás observar que aparecen dos cifras, al igual que en los distintos instrumentos financieros: 

  • Bid: Precio de compra 
  • Ask: Precio de venta 

Verás la representación del precio de los CFDs de, por ejemplo, Coca Cola, con una cotización de 54.70$ / 54.90$ (bid/ask). Esta diferencia se denomina Spread y es precisamente la comisión que se llevará el bróker por realizar tu operación. 

 

Ventajas y desventajas de operar con contratos por diferencia

Menor inversión inicial 

Una de las principales ventajas de operar con CFD en trading es que el capital inicial para entrar a estas herramientas es más bajo que los valores de bolsa tradicionales. Para iniciar un contrato CFD, lo habitual es necesitar entre un 5% y un 10% del valor real de la acción correspondiente. 

Operaciones a corto plazo 

Otra de las características que ha popularizado el uso de CFDs para inversores que se inician en esta actividad es su corta periodicidad. 

Estas operaciones están concebidas para no alargarse más de unas pocas horas, sin necesidad de tener tu dinero guardado en un depósito durante meses para ver los beneficios. ¿Qué te parece?  

Ahorro y menor exposición de capital 

Cuando inviertas a través de estas herramientas, te recomiendo estudiar los gastos asociados: si son lo suficientemente bajos o si, por el contrario, es más rentable acceder directamente a la acción subyacente. 

Las tasas pueden variar, pero lo habitual es que si tienes intención de mantener un activo menos de 3 meses, optes por los CFD. 

Mayor tasa de ganancia 

Aquí aparece el primer arma de doble filo. ¿Por qué? Pues porque de la misma forma que se puede acceder a altos beneficios en un espacio relativamente corto de tiempo, también existe un mayor riesgo asociado.  

Por consiguiente, si sabes realizar una buena gestión del riesgo, obtendrás mucha rentabilidad a lo largo de los meses. 

Operar en varios mercados desde la misma cuenta 

Los contratos por diferencia tienen la facilidad de poder aplicarse a diferentes mercados, por lo que podremos acceder a acciones de compañías, materias primas, índices o incluso divisas a través del ForEx. 

Equivalencia con los movimientos del mercado 

A diferencia de lo que ocurre con otros productos financieros conocidos como pueden ser los warrants o las opciones, los CFD son una equivalencia real con lo que está sucediendo en el mercado de valores. Así, es posible abrir posiciones de venta o de compra para poder beneficiarnos de ambos movimientos. 

Diferencias entre CFD y futuros

Si ya conoces un poco el mundo del trading, puede que te hayan entrado dudas sobre cómo elegir entre invertir con CFDs o futuros. Te lo explico. 

Aunque los futuros requieren una negociación más barata al principio, pueden generar unos gastos muy elevados a la larga. Por eso, mi recomendación para pequeños inversores siguen siendo los CFDs. 

En esta lista detallo las principales diferencias:

  • La primera diferencia es que, si bien los CFDs te permiten invertir según la dirección que tomará un valor sin un plazo específico, en los futuros se establece la compra/venta del activo para una fecha fijada, mediante un precio definido con anterioridad. 
  • Las comisiones diarias del CFD pueden ser altas, algo que no ocurre con los futuros, especialmente sobre índices. Sin embargo, sí que encontramos de forma habitual tasas de apertura mayores que para los contratos por diferencia
  • Además, los contratos de futuros se consideran menos líquidos que los CFDs, algo que impide su cierre prematuro si queremos protegernos. Esto también se traduce en spreads más altos y un capital mayor que si operamos con CFDs. 
  • Por último, cabe destacar que los futuros tienen mucha menos disponibilidad en los principales mercados, estando limitados a algunos de los valores más importantes.  

Como ves, las operaciones con CFD son parte del trading actual. Son una herramienta que te permitirá generar una alta rentabilidad con pequeños gestos cada día, pudiendo diversificar tu cartera para obtener el máximo rendimiento.  

Si tienes alguna pregunta, ya sabes que en Zartex responderemos a todas tus dudas. La mejor forma de empezar en el trading profesional. ¡Apúntate ya!