Si quieres saber qué es la cartera permanente y su funcionamiento, estás en el sitio adecuado. Se trata de una idea que puso en marcha el economista Harry Browne en los años 70, pero que se mantiene tan útil como entonces a pesar de los cambios socioeconómicos en el mundo.

Browne lanza este concepto como una forma de proteger tu capital de diferentes formas, basándose en los movimientos de mercado según la situación económica de los países más importantes. Es un plan a largo plazo que asegura beneficios pase lo que pase, distribuyendo tu riqueza de la forma que luego explicaré.

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Historia y origen de la cartera permanente

Como hemos apuntado en las primeras pinceladas, fue en 1970 cuando Harry Browne escribió su libro “How You Can Profit from the Coming Devaluation”. Se haría muy conocido por prever la ruptura del patrón oro y apostar por protegerse frente a una posible devaluación del dólar comprando metales preciosos como el oro o la plata.

Sus predicciones no pudieron ser más acertadas, pues un año más tarde Nixon anunciaba una serie de medidas que rompían con el patrón oro y llevaban al país hacia una inflación descontrolada. Después de esta buena predicción, trató de formular una estrategia que supusiese una distribución ordenada de los activos de los inversores, para obtener beneficios constantes a largo plazo.

Dividiendo nuestra economía en cuatro formatos (acciones, bonos a largo plazo, oro y efectivo), preparaba la cartera del inversor frente a las cuatro posibles situaciones económicas:

  • Prosperidad: Una época en la que la economía crece, los negocios aumentan y el paro está en descenso. Los tipos de interés son bajos y el sistema financiero está fuerte, por lo que la calidad de vida crece. Es un momento en el que las acciones de las firmas más importantes crecen al mismo ritmo que la macroeconomía.
  • Inflación: Existe más dinero en circulación del necesario para los productos disponibles en el mercado. Por esto, los precios suben y el papel moneda pierde valor rápidamente (hasta el 25% en algunos casos). El activo más importante aquí será el oro.
  • Escasez de dinero: Se otorgan menos créditos a empresas y particulares, y el dinero en circulación es menor que en otras épocas. Esto lleva a la recesión económica y desembocará en cualquiera de las otras situaciones. Aquí, el refugio debe ser el dinero en efectivo.
  • Deflación:Al contrario que con la inflación, aquí los precios disminuyen y los tipos de interés llegan a números negativos. Los bonos a largo plazo serán entonces tu mejor opción, ya que se emiten a menor interés y podrás obtener beneficios por ellos en el futuro.

Principios o requisitos de la cartera permanente

La cartera permanente de Harry Browne se basa en cuatro principios que debe mantener cualquier forma de inversión a largo plazo. Estos requisitos, según aplica en su teoría, deben funcionar para que cualquiera, con cualquier nivel de riqueza pueda acceder a este sistema.

  • Seguridad: Da igual lo que ocurra a escala mundial en el futuro, tu dinero debe estar protegido ante cualquiera de los escenarios que hemos nombrado antes.
  • Rentabilidad: En los momentos de prosperidad, se espera que haya un buen crecimiento; pero también en las épocas menos favorables para algunos mercados.
  • Estabilidad: No deben existir grandes picos y valles en esta rentabilidad, ni dejarse influenciar demasiado por el entorno económico del momento.
  • Simplicidad: La estrategia a seguir debe ser sencilla, que no un gran mantenimiento a lo largo del año y con resultados fáciles de comprender.

Activos de la cartera permanente

Teniendo en cuenta los patrones económicos antes mencionados y los principios que propone Browne, la cartera permanente sugiere que dividas tu inversión en cuatro activos de forma equilibrada: 25% en cash, 25% en oro, 25% en bonos y 25% en acciones.

Con esto conseguirás que siempre haya al menos uno de los pilares que soporte con un buen crecimiento el bajo rendimiento de los demás, sin importar demasiado los sucesos macroeconómicos.

Una vez hayas establecido tu cartera permanente, su mantenimiento no debe requerir de una gran complejidad. Deberás rebalancear periódicamente tu cartera, mirando que los porcentajes cumplan con lo establecido una o dos veces al año. Pero no tengas prisa ni te dejes llevar por tu subjetividad.

Es importante dejar a tus activos trabajar sin estar constantemente pensando en qué modificar. De hecho, Harry Browne recomienda únicamente cambiar los pesos de la inversión si uno de los activos baja del 15% de tu total o sube del 35%. Así lograrás rentabilidad a largo plazo y seguridad en tu economía, que es lo que persigue esta estrategia.

Esto es todo lo que tengo que contarte (de momento) sobre la cartera permanente, una forma sencilla pero eficaz de diversificar tu inversión y obtener rentabilidad para el futuro. Si tienes alguna pregunta, no dudes en contactar conmigo y te ayudaré a resolverla.

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